FUNDAMENTOS GEOMÉTRICOS
Unidad 2
Divina proporción o proporción áurea es el nombre que se dió en el siglo XIX a una concreta proporcionalidad obtenida mediante la división de un segmento en lo que Euclides llamó media y extrema razón. Éste la definía así: «se dice que un segmento recto ha sido dividido en media y extrema razón cuando el segmento está dividido en dos partes, de modo que una de ellas –el áureo– es la media proporcional entre todo el segmento y la parte restante».
Para ello, basta situar un punto C del segmento AB de forma que se verifique:
La razón de esta proporción (a/m = Φ) nos resulta a los humanos especialmente armoniosa.
El cuerpo humano y la divina proporción.
Hacia 1850, Adolf Zeising (1810-1876), Profesor de filosofía en Munich, contrastó estadísticamente que el ombligo divide la altura total del cuerpo en la proporción áurea; asimismo cada una de estas partas origina a su vez secciones áureas entre zonas concretas del cuerpo.
Ya era conocida en la Grecia antigua, pues aparece en algunos de sus templos y edificios. Se designa con la letra griega Φ (fi) en honor al arquitecto Fidias.
Los artistas del Renacimiento la tuvieron muy en cuenta en sus obras. Leonardo da Vinci lo llamó el Número de Oro y a la razón Sección Áurea, y su amigo Fray Luca Paccioli (1509) lo menciona en sus escritos como la Divina Proporción.
Para ellos, el cuerpo humano perfecto era el que poseía esa proporción entre la altura y la distancia del ombligo al suelo, como se muestra en la ilustración de arriba.
Si en la expresión (*) se dividen los términos de la primera razón por m, la fracción no varía, obteniendo: